martes, 8 de septiembre de 2015

Nulidad matrimonial: Así será la reforma establecida por el Papa Francisco

Nulidad matrimonial: Así será la reforma establecida por el Papa Francisco



Foto referencial Pixabay dominio público


VATICANO, 08 Sep. 15 / 10:19 am (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco ha establecido una reforma para el proceso de nulidad matrimonial. Entre las características más saltantes están la mayor participación de los obispos, la mayor brevedad para la resolución de los casos y la declaración de la gratuidad de los mismos.
Este nuevo proceso, anunciado hoy, busca mejorar el sistema de declaración de nulidad “por la salvación de las almas” mientras se reafirma la enseñanza católica de la indisolubilidad del matrimonio.
Los cambios han sido publicados en dos documentos llamados motu proprio:Mitis Iudex Dominus Iesus (El Señor Jesús, un juez manso), que establece la reforma en el Código de Derecho Canónico del Rito Latino; y Mitis et misericors Iesus (Jesús, manso y misericordioso), que establece los cambios para las 23 Iglesias Orientales católicas que están en comunión con Roma.
Ambos documentos son prácticamente iguales con la diferencia fundamental de que en el segundo texto, en vez de hablar de los obispos se hace referencia a los patriarcas y las eparquías.
En la introducción, el Papa Francisco resaltó que estos ajustes “no favorecen la nulidad de los matrimonios sino la prontitud en el proceso”.
El Santo Padre señala además que han decidido esta reforma siguiendo la reflexión de sus hermanos obispos que en el Sínodo Extraordinario sobre laFamilia del año pasado solicitaron que el proceso de nulidad sea “más rápido y más accesible”.
Muchos han criticado el actual proceso al que consideran demasiado largo, complicado y, en algunos lugares, muy caro.
La reforma también responde a “una gran cantidad de fieles que… con mucha frecuencia se alejan de las estructuras jurídicas de la Iglesia debido a la distancia física o moral”, señala el Pontífice. Para él, “la caridad y la misericordia” requieren que la Iglesia como madre acerque a sus hijos que se consideran también lejos de ella.
Entre los cambios más significativos el Papa ha decidido retirar la apelación automática que se generaba luego de que se tomaba la decisión de nulidad; y darles a los obispos la potestad de decidir directamente cuando los casos de nulidad son “particularmente evidentes”.
Hasta ahora, una vez que se decidía la nulidad de un caso, este debía pasar a otro tribunal, una práctica que muchos consideraban como una innecesaria postergación del proceso, particularmente cuando nadie contestaba esos resultados.
Con la reforma de Francisco solo se necesitará una sentencia, a menos que se haga una apelación. Si hay apelación, el Papa señala que ahora se podrá hacer en la arquidiócesis más cercana, conocida como la “sede metropolitana”, y ya no habrá necesidad de dirigirse a Roma.
El Pontífice también ha establecido que cada diócesis en el mundo nombre a un juez o un tribunal de la Iglesia para procesar los casos.
Cada obispo local puede ser el único juez o puede establecer un tribunal de tres miembros. De ser así, al menos uno de ellos debe ser del clero y los otros dos pueden ser laicos.
El Papa también ha declarado que el proceso de nulidad será gratuito; una práctica que ya se realizaba en muchas diócesis. La reforma hace que la gratuidad sea ahora universal.
En su introducción, el Papa reconoce que esta reforma, particularmente los nuevos procedimientos en relación a las decisiones tomadas por los obispos, puede generar preocupación sobre la enseñanza de la Iglesia en cuanto a la indisolubilidad del matrimonio.
“No he dejado de percatarme de que un juicio abreviado puede poner en riesgo la indisolubilidad del matrimonio”, afirma.
“De hecho, por esta razón he querido que en este proceso el juez sea el Obispo porque la fuerza de su ministerio pastoral es, con Pedro, la mejor garantía de la unidad católica en la fe y la disciplina”.
El Papa también explicó que ha querido ofrecer este nuevo proceso a los obispos para que “sea aplicado en casos en los que la nulidad matrimonial es particularmente evidente”.
Entre estos casos, señala el documento, están por ejemplo el abortoprocurado para impedir la procreación, la obstinada permanencia en una relación extraconyugal durante el tiempo de las nupcias, el ocultamiento doloso de la esterilidad o de una grave enfermedad contagiosa o de hijos nacidos de una relación anterior o de una encarcelación.
Los miembros de la Comisión Especial para la reforma del proceso matrimonial católico que explicaron los documentos han sido: el decano de la Rota Romana, Mons. Pio Vito Pinto; y el Cardenal Francesco Coccopalmerio, Presidente del Pontificio Consejo de los Textos Legislativos.
Los otros participantes de la presentación fueron el exarca apostólico de Atenas para los católicos griegos de rito bizantino; Mons. Dimitrios Salachas; Mons. Luis Ladaria Ferrer, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Mons. Alejandro W. Bunge, Prelado auditor de la Rota Romana; y el P. Nikolaus Schoch, Promotor de Justicia Sustituto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
Esta reforma ha sido establecida por el Papa el 15 de agosto, en la fiesta de la Asunción de la Virgen María, y entrará en vigor el 8 de diciembre, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, coincidiendo con el inicio del Año Santo de la Misericordia y con el 50 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II.
Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette
08/09/2015 2:43am

sábado, 5 de septiembre de 2015

¿Por qué el pecado del aborto necesita una absolución particular?

¿Por qué el pecado del aborto necesita una absolución particular?


Cardenal Mauro Piacenza / Foto: Alessio Di Cinto (ACI Prensa)
Cardenal Mauro Piacenza / Foto: Alessio Di Cinto (ACI Prensa)


VATICANO, 04 Sep. 15 / 04:31 pm (ACI).- El 1 de septiembre se publicó la carta del Papa Francisco por el Jubileo de la Misericordia en la que extendió a todos los sacerdotes la facultad especial de perdonar el aborto, es decir, la capacidad de dar una “absolución particular” que busca hacer comprender “la gravedad” de matar a una ser humano en el vientre de su madre, explicó el Penitenciario Mayor de la Santa Sede, Cardenal Mauro Piacenza.
En declaraciones a ACI Prensa, el Penitenciario Mayor explicó que “la facultad especial (para perdonar el pecado del aborto) fue hecha para hacer comprender la gravedad del hecho consumado: desde el primer instante de su existencia, el ser humano debe verse reconocido con los derechos de la persona, entre los cuales está el derecho inviolable a la vida de todo ser inocente e indefenso”.
En ese sentido, recordó que el canon 1398 del Código de Derecho Canónico advierte que las personas que colaboran para que un aborto se consume “caen bajo la pena de excomunión”. “Ciertamente no es responsabilidad solo de la madre, a veces lamentablemente víctima de graves presionesde personas y situaciones, sino también el médico que practica la intervención, como el personal de enfermería que lo asiste y el padre del niño”.
Sin embargo, indicó que puede “darse el caso en el cual la única persona que no cae bajo excomunión es la madre porque fue ‘forzada’”.
El Arzobispo explicó que el objetivo de “la pena de la excomunión llamada ‘latae sententiae’ (automática)”, es proteger la vida humana y llevar “a los culpables al arrepentimiento y a la conversión”. “Con la pena de excomunión la Iglesia no intenta de algún modo restringir el campo de la misericordia. Simplemente se evidencia la gravedad del crimen y el daño irreparable causado al inocente muerto, a sus padres y a la sociedad entera”, señaló.
El Cardenal Piacenza señaló que “la remisión de la excomunión por aborto está reservada al obispo”, pero puede delegarla a otros, como el penitenciario diocesano, vicarios y capellanes.
Además, “gozan de la facultad de absolver tales delitos los confesores pertenecientes a una orden mendicante y algunas congregaciones (como los franciscanos, dominicos, agustinos, carmelitas, trinitarios, mercedarios, siervos de María, mínimos, lazaristas, jesuitas, entre otros), pero es habitual que el obispo conceda a todos los sacerdotes de la diócesis la facultad de absolver”, es decir que actualmente ya es una práctica generalizada.
En ese sentido, afirmó que el gesto de Francisco “se encuadra en el contexto del Jubileo de la Misericordia, gesto significativo en un horizonte de gran cabida a la conversión, de retorno pleno a Dios con todas las consecuencias de paz y de gozo porque, como dice el salmo, ‘es eterna su misericordia’”.
Políticos y divorciados en nueva unión
Durante la entrevista, el Arzobispo aprovechó para aclarar la confusión que suelen propalar algunos medios cuando abordan el tema de los divorciados vueltos a casar y la Eucaristía, y para explicar cuál es la situación de los políticos que aprueban las leyes que despenalizan el aborto.
El Purpurado explicó que cuando la Iglesia ha excomulgado a alguien porque ha cometido un acto grave –como el aborto–, es en realidad “la persona que, por propia decisión, se priva de la comunión con todo el Cuerpo eclesial”. “Laautoridad eclesiástica no hace más que tomar acción con las inevitables consecuencias”.
“Otra aclaración es que los medios en general alimentan no poca confusión en la opinión pública, que hace a muchos hablar rápido de ‘excomunión’, de ‘excomulgados’. Por ejemplo, se dice siempre que los divorciados vueltos a casar están ‘excomulgados’, ¡pero esto no es cierto y nunca fue verdad!”, expresó.
Sobre los políticos que proponen y aprueban leyes abortistas, dijo que estos “no caen bajo la pena de excomunión en cuanto no consuman directamente y materialmente el delito, pero ciertamente tienen una gravísima responsabilidad moral, están en pecado y por tanto, tienen necesidad de confesarse”.
Fuente: Aciprensa
Publicado por: O.Revette 05/09/2015 (10:44am)
Apostolado de Comunicación Social de la Pastoral Familiar San Carlos Borromeo



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Así se podrá obtener indulgencias durante el Año de la Misericordia

Así se podrá obtener indulgencias durante el Año de la Misericordia


El Papa Francisco ante la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. Foto L'Osservatore Romano
El Papa Francisco ante la Puerta Santa
 de la Basílica de San Pedro. Foto L'Osservatore Romano

VATICANO, 01 Sep. 15 / 03:34 pm (ACI).- En su carta dada a conocer hoy por el Año de la Misericordia, el Papa Francisco explicó las formas en las que los fieles podrán obtener la indulgencia durante este jubileo; ya sea en Roma, en cualquier lugar del mundo e incluso en las cárceles. El Santo Padre también explica el modo en el que deben proceder los enfermos y ancianos para obtener esta gracia.
En cualquiera de los siguientes casos que se mencionan para obtener la indulgencia se debe cumplir primeramente con las condiciones habituales:confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre.
1.- Los fieles “están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión”.
2.- “Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la Santa Eucaristía con un reflexión sobre la misericordia”.
El Papa precisa que “será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por mí y por las intenciones que llevo en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo”.
3.- El Papa Francisco señala también que cada vez que un fiel realice personalmente una o más las obras de misericordia corporales y espirituales “obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar”.
“De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad”, resalta el Papa.
4.- Sobre los enfermos y las personas ancianas que no pueden salir de casa, el Pontífice afirma que para ellos “será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad”.
“Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar”.
5.- Sobre los presos, el Pontífice explica que “en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad”.
6.- Indulgencia para los difuntos: “de igual modo que los recordamos en la celebración eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin”.

Fuente: Aciprensa



Publicado por: O.Revette 02/09/2015 (3:50pm)
Apostolado de Comunicación Social de la Pastoral Familiar San Carlos Borromeo

Tansmisión de la fe en la familia "Papa Francisco"

Catequesis del Papa Francisco sobre la transmisión de la fe en la Familia


El Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles / Foto: Daniel Ibáñez (ACI Prensa)
El Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles 
/ Foto: Daniel Ibáñez (ACI Prensa)

VATICANO, 02 Sep. 15 / 09:44 am (ACI).- El Papa Francisco continuó su ciclo decatequesis sobre la familia y habló hoy sobre la importancia de la transmisión de la fe al interior y al exterior de ella.
A continuación y gracias a Radio Vaticano, el texto completo de la catequesis
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
En este último tramo de nuestro camino de catequesis sobre la familia, dirigimos la mirada al modo en que ella vive la responsabilidad de comunicar la fe, de transmitir la fe, sea al interior como al exterior.
En un primer momento, nos pueden venir a la mente algunas expresiones evangélicas que parecen contraponer los vínculos de la familia y el seguimiento de Jesús. Por ejemplo, aquellas palabras fuertes que todos conocemos y hemos escuchado: ‘El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí’ (Mt10, 37-38).
Naturalmente, ¡Jesús no quiere anular el cuarto mandamiento con esto! Que es el primer gran mandamiento hacia las personas. Los tres primeros son en relación a Dios y este en relación a las personas… ¡es grande!. No podemos pensar que el Señor, después de haber realizado su primer milagro para los esposos de Caná, después de haber consagrado el vínculo conyugal entre el hombre y la mujer, después de haber restituido hijos e hijas a la vida familiar, ¡nos pida ser insensibles a estos vínculos! Esa no es la explicación, no.
Al contrario, cuando Jesús afirma la primacía de la fe en Dios, no encuentra una comparación más significativa que los afectos familiares. Y por otro lado, estos mismos vínculos familiares dentro de la experiencia de fe y del amor de Dios se transforman, son “completados” con un sentido más grande y se hacen capaces de ir más allá de sí mismos, para crear una paternidad y una maternidad más amplias y para acoger como hermanos y hermanas también aquellos que están al margen de toda relación.
Un día, a quien le dijo que afuera estaban su madre y sus hermanos que lo buscaban, Jesús respondió, indicando a sus discípulos: ‘¡Estos son mi madre y mis hermanos! Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre’ (Mc 3, 34-35).
La sabiduría de los afectos, que no se compran y no se venden, es la mejor dote del genio familiar. Especialmente en la familia aprendemos a crecer en aquella atmósfera de la sabiduría de los afectos. Su ‘gramática’ se aprende allí, de otra manera es muy difícil aprenderla. Y es especialmente este lenguaje a través del cual Dios se da a entender a todos.
La invitación a poner los vínculos familiares en el ámbito de la obediencia de la fe y de la alianza con el Señor no los mortifica; al contrario, los protege, los desvincula del egoísmo, los protege del deterioro, los lleva a un lugar seguro para la vida que no muere.
La circulación de un estilo familiar en las relaciones humanas es una bendición para los pueblos: trae nuevamente la esperanza a la tierra. Cuando los afectos familiares se dejan convertir por el testimonio del Evangelio se hacen capaces de cosas impensables, que permiten tocar con la mano las obras de Dios, aquellas obras que Dios realiza en la historia, como aquellas que Jesús ha hecho para los hombres, las mujeres, los niños que ha encontrado.
Una sola sonrisa milagrosamente arrancada de la desesperación de un niño abandonado, que vuelve a vivir, nos explica la acción de Dios en el mundo más que mil tratados teológicos. Un solo hombre o una sola mujer, capaces de arriesgar y de sacrificarse por un hijo de otros y no solo por el propio, nos explican cosas del amor que muchos científicos no pueden comprender.
Donde están estos afectos familiares brotan estos gestos del corazón que nos hablan más fuerte que las palabras, el gesto del amor… esto hace pensar.
La familia que responde a la llamada de Jesús devuelve la dirección del mundo a la alianza del hombre y de la mujer con Dios. Piensen en el desarrollo de este testimonio hoy. Imaginemos que el timón de la historia (de la sociedad, de la economía, de la política) sea entregado –¡finalmente! – a la alianza del hombre y de la mujer, para que la gobiernen con la mirada dirigida a la generación que viene. Los temas de la tierra y de la casa, de la economía y del trabajo, ¡tocarían una música muy diferente!
Si volvemos a dar protagonismo –a partir de la Iglesia– a la familia que escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica, nos transformaremos como el vino bueno de las bodas de Caná, ¡fermentaremos como la levadura de Dios!
En efecto, la alianza de la familia con Dios está llamada hoy a contrastar la desertificación comunitaria de la ciudad moderna. Pero nuestras ciudades se han vuelto desertificadas por falta de amor, por falta de sonrisas. Muchas diversiones, muchas, muchas cosas para perder el tiempo, para hacer reír, pero falta el amor, especialmente la familia, ¡especialmente la familia! aquel papá, aquella mamá que  trabajan y con los niños… La sonrisa de una familia es capaz de vencer esta desertificación de nuestras ciudades y esta es la victoria del amor de la familia.
Ninguna ingeniería económica y política está en capacidad de sustituir este aporte de las familias. El proyecto de Babel edifica rascacielos sin vida. El Espíritu de Dios, en cambio, hace florecer los desiertos (cfr Is 32, 15). Debemos salir de las torres y de las bóvedas blindadas de las élites, para frecuentar de nuevo las casas y los espacios abiertos a las multitudes, abiertos al amor de la familia.
La comunión de los carismas –aquellos dados al Sacramento del matrimonio y aquellos concedidos a la consagración para el Reino de Dios– está destinada a transformar la Iglesia en un lugar plenamente familiar para el encuentro con Dios. Vamos adelante en este camino, no perdamos la esperanza, donde hay una familia con amor, esa familia es capaz de calentar el corazón de toda una ciudad con su testimonio de amor.
Recen por mí, recemos los unos por los otros, para que seamos capaces de reconocer y sostener las visitas de Dios. El Espíritu traerá el alegre desorden a las familias cristianas y la ciudad del hombre saldrá de la depresión. Gracias.

Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette 02/09/2015 (3:29pm)
Apostolado de Comunicación Social de la Pastoral Familiar San Carlos Borromeo

martes, 1 de septiembre de 2015

Encuentro Mundial de las Familias Filadelfia 2015

¿Qué se puede aprender del Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia 2015?


FILADELFIA, 31 Ago. 15 / 12:18 pm (ACI).- Uno de los objetivos del Encuentro Mundial de las Familias (EMF) que se celebrará del 22 al 27 de septiembre en esta ciudad de Estados Unidos, es ayudar a las personas a comprender que lafamilia es un don de Dios que necesita abrirle su corazón a Jesucristo, explica un sacerdote del comité organizador del evento.
En declaraciones a ACI Prensa, el P. William Donovan, explicó que la familia “es el lugar en donde nos sentimos más amados, más protegidos, más seguros y valorados. En la economía natural de las cosas, se podría decir que el mayor don que Dios nos ha dado, después de la vida, es la familia”.
“La razón es que Dios nos da la vida y quiere que sea plena”, afirma el sacerdote que sirve como nexo entre el Arzobispo de Filadelfia, Mons. Charles Chaput, con el Pontificio Consejo para la Familia.
Con este evento se busca “reunir la mayor cantidad de recursos y asistencia a la familia humana para que se pueda entender y ejecutar su rol como un lugar de amor”, dijo el P. Donovan.
El presbítero explicó que este evento celebra “la importancia, la naturaleza, la dignidad y la belleza de la familia” y que uno de los objetivos es darles recursos a los participantes para que con ellos vuelvan a sus respectivos países y diócesis.
Sobre la afirmación del Papa en la que señala que la familia es la primera escuela y el “primer hospital”, el P. Donovan dijo que “esta imagen es particularmente cautivante porque cuando hablamos de las familias como primer hospital, nos referimos a las heridas y las debilidades”.
“El Santo Padre está interesado en sanar particularmente las heridas y las debilidades de la familia humana”, agregó.
La semana del EMF estará dividida en tres partes: un congreso internacional del 22 al 25 de septiembre, un festival artístico con el Papa Francisco en el que habrá diversos testimonios de familias de todos los continentes; y la Misa final en el parque Benjamin Franklin.
Los Encuentros Mundiales de las Familias se celebran cada tres años, desde su creación por San Juan Pablo II en 1994, se desarrollaron en Roma, Río de Janeiro, Manila, Valencia, Ciudad de México y Milán.
El de Filadelfia se celebrará antes del Sínodo de los Obispos sobre la familia que se celebrará en el Vaticano del 4 al 25 de octubre de este año.
La página web del encuentro de Filadelfia es: www.worldmeeting2015.org

Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette01/09/2015 7:34amApostolado de Comunicación Social de laPastoral Familiar San Carlos Borromeo

domingo, 30 de agosto de 2015

Cuánto dañan a la Iglesia los "católicos" que dan antitestimonio cristiano

Papa Francisco: Cuánto dañan a la Iglesia los "católicos" que dan antitestimonio cristiano


Foto: L'Osservatore Romano

VATICANO, 30 Ago. 15 / 11:00 am (ACI).- El Papa Francisco reflexionó sobre el Evangelio de hoy domingo durante el tradicional rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro y advirtió que muchos se proclaman católicos por cumplir los preceptos pero dañan a la Iglesia con un "antitestimonio cristiano".
El Pontífice explicó que "el Evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas" quienes le recriminan transgredir las normas.
"La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamento profético: 'Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres'. Son palabras que nos colman de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libra de los prejuicios".
El Papa Francisco advirtió que "con estas palabras, Jesús quiere poner en guardia también a nosotros, hoy, del considerar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos".
"Existe también para nosotros el peligro de creernos en lo correcto, o peor, mejores de los otros por el sólo hecho de observar las reglas, las usanzas, también si no amamos al prójimo, somos duros de corazón, somos soberbios y orgullosos. La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y la paz, socorrer a los pobres, a los débiles, a los oprimidos".
"Todos sabemos: en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, cuánto daño hacen a la Iglesia y son motivo de escándalo, aquellas personas que se profesan tan católicas y van a menudo a la iglesia, pero después, en su vida cotidiana descuidan a la familia, hablan mal de los demás, etc. Esto es lo que Jesús condena porque es un antitestimonio cristiano", agregó.
El Santo Padre indicó que "no son las cosas exteriores las que nos hacen o no santos, sino el corazón que expresa nuestras intenciones, nuestras elecciones y el deseo de hacerlo todo por amor de Dios. Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón. No al revés".
"Si el corazón no cambia, no somos buenos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa fuera de nosotros sino más bien dentro de nosotros, podemos preguntarnos: ¿dónde está mi corazón? Jesús decía: 'tu tesoro está donde está tu corazón'. ¿Cúal es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina? Entonces el corazón es bueno. O el tesoro ¿es otra cosa? Por lo tanto, es el corazón el que debe ser purificado y debe convertirse".
"Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncian palabras sinceras de amor - todo tiene un doblez, una doble vida-, labios que pronuncian palabras de misericordia, de perdón. Esto lo puede hacer solamente el corazón sincero y purificado", dijo.
Finalmente, invitó a los fieles pedir al Señor, "por intercesión de la Virgen Santa, darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía. Este es el adjetivo que Jesús da a los fariseos: 'hipócritas', porque dicen una cosa y hacen otra. Un corazón libre de hipocresía, para que seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su finalidad, que es el amor".
Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette
30/08/2015 2:05pm
Apostolado de Comunicación Social de la
Pastoral Familiar San Carlos Borromeo

miércoles, 26 de agosto de 2015

LA MISIÓN DE LA FAMILIA

Papa Francisco explica la gran misión de la familia


El Papa bendice a una familia (Foto L'Osservatore Romano)

VATICANO, 17 Dic. 14 / 10:28 am (ACI).- El Papa Francisco quiere que toda laIglesia, con todos sus fieles, se involucre en la oración y la reflexión que acompañan el camino hacia el Sínodo de la Familia del próximo octubre. Es lo que expresó en la catequesis durante la Audiencia General en la Plaza de San Pedro.
El Pontífice aseguró que la gran misión de la familia es “hacer lugar a Jesús que viene, recibir a Jesús en la familia, en la persona de los hijos, del marido, de la esposa, de los abuelos, porque Jesús está allí. Recibirlo allí, para que crezca espiritualmente en esa familia”.
Ya en la semana pasada, el Pontífice explicó que a partir de ahora, todas las audiencias generales las dedicaría a hablar de la familia. Un “don” que “el Señor hizo al mundo desde el principio” y que “Jesús ha confirmado y sellado en su Evangelio”. 
Para hablar de la familia, en esta ocasión tomó como modelo el nacimiento de Jesús en Belén, que se celebrará dentro de una semana. 
El Papa aseguró que, al igual que sucedió en Nazaret con la vida de Jesús, también en la de cada persona se puede “hacer que se transforme en normal el amor y no el odio, hacer que se transforme común la mutua ayuda, no la indiferencia o la enemistad”. 
Aprovechó la catequesis para dar algunos consejos a las familias cristianas: “acoger a Jesús, escucharlo, hablar con Él, custodiarlo, protegerlo, crecer con Él; y así mejorar el mundo”.
El Santo Padre invitó también a hacer espacio “en nuestro corazón y en nuestras jornadas al Señor”, como lo hicieron también María y José. Pero “no fue fácil: ¡cuántas dificultades tuvieron que superar! No era una familia fingida, no era una familia irreal. La familia de Nazaret nos compromete a redescubrir la vocación y la misión de la familia, da toda familia”.
El Papa dijo luego que “la encarnación del Hijo de Dios abre un nuevo inicio en la historia universal del hombre y de la mujer. Y este nuevo inicio acaece en el seno de una familia, en Nazaret. Jesús nació en una familia. Él podía venir espectacularmente, o como un guerrero, un emperador…No, no. Viene como un hijo de familia, en una familia. Esto es importante: mirar en el pesebre esta escena tan bella”.
Subrayó asimismo que “Dios ha elegido nacer en una familia humana, que ha formado Él mismo. La ha formado en un apartado pueblo de la periferia del Imperio Romano. No en Roma, donde estaba la ciudad capital del Imperio, no en una gran ciudad, sino en una periferia casi invisible, o mejor dicho, más bien de mala fama”. 
Francisco recordó que “Jesús permaneció en esa periferia por más de treinta años”, tal y como cuenta el evangelista San Lucas.
“'Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia, delante de Dios y de los hombres'. No se habla de milagros o curaciones, de predicaciones –no hizo ninguna en aquel tiempo– no se habla de predicaciones, de muchedumbres que se aglomeran; en Nazaret todo parece suceder 'normalmente', según las costumbres de una pía y trabajadora familia israelí”.
El Pontífice reflexionó sobre los 30 años que pasó Jesús en Nazaret: “los caminos de Dios son misteriosos. ¡Pero aquello era importante, allí estaba la familia! ¡Y eso no era un desperdicio, eh! Eran grandes santos: María, la mujer más santa, inmaculada, y José, el hombre más justo. La familia”.
El Papa explicó que los Evangelios no hablan nada de la adolescencia de Jesús y dejan esta labor a “nuestra afectuosa meditación”. La Virgen María y San José son dos ejemplos para la familia, para padres y madres: “¡Cuánto las mamás podrías aprender de los cuidados de María por el hijo! ¡Y cuánto los papás podrían ganar del ejemplo de José, hombre justo, que dedicó su vida a sostener y a defender el niño y la esposa – su familia – en los momentos difíciles!”
Los jóvenes también “podrían ser alentados por Jesús adolescente a comprender la necesidad y la belleza de ¡cultivar su vocación más profunda y de soñar a lo grande!”
Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette
26/08/2015 5:51pm